Woodstock: a 40 años

Por Danilo Monteverde

Los pasados 15, 16 y 17 de agosto fueron momento para la conmemoración y celebración de los 40 años del más grande festival contracultural de los años ‘60: el Festival de Woodstock.

Woodstock2

Tras las bulladas y comercializadas celebraciones de los 25 años en 1994, en pleno auge del Grunge y del rock independiente, y de los 30 años, en 1999, esta vez no primó tanto el criterio del mercado para generar enormes espectáculos, que poco tienen que ver con el espíritu revolucionario del festival del 69. En esta oportunidad, aparte de shows menos apoteósicos en ciertas localidades de Estados Unidos y Europa, se lanzaron algunas reactualizaciones de la banda sonora del festival, a lo que se sumó el intento de Michael Lang, uno de los productores del Woodstock original y de sus reediciones noventeras, de hacer un evento masivo en Brooklyn, que no prosperó a causa de la falta de auspiciadores.

Sin embargo el recuerdo sigue muy vivo en diversas generaciones que han vibrado con la música que marcó un tiempo histórico caracterizado por la rebelión ante lo establecido y que hoy es posible ver en colectivos juveniles críticos del sistema que pululan en todas las grandes orbes del mundo.
Joe Cocker, Joan Báez, Santana, Jimi Hendrix, Country Joe, Jefferson Airplane, Arlo Wuthrie (hijo del mítico trovador Woody Guthrie), Janis Joplin o Richie Havens, son sólo algunos de los nombres que desfilaron ante medio millón de jóvenes estadounidenses, cantando mensajes de liberación y pacifismo activo para una nueva cultura, basada en la vida en comunidades, el amor libre, la eliminación de la propiedad privada, la no violencia, la igualdad en la diversidad y la total libertad de expresión.

Ver a Woodstock 1969 como un punto aislado en la historia de la música es un error, ya que fue un punto cúlmine de todo un movimiento alternativo en lo musical, social, político y existencial, iniciado a fines de los años ‘40 con los primeros poetas de la generación Beat, que luego en los ‘50, se amplió a toda una cultura subterránea de beatniks y existencialistas, hasta llegar al hippismo y los movimientos revolucionarios de los ‘60 y ‘70, marcados por la sicodelia como forma de experimentación musical y artística, la “vuelta a las raíces” en el Folk y el country, así como los contenidos políticos antibelicistas y cuestionadores de lo establecido presentes en sus canciones.

Woodstock

El Monterrey Pop de 1967 fue el primer gran festival de esta escena underground en Estados Unidos, el que tuvo sus correlatos en toda Europa e incluso en eventos realizados en Sudamérica y Oriente. 1968 fue el año de la protesta estudiantil antibélica, y después de Woodstock ya comienza el inicio del declive de todo el movimiento, infiltrado por drogas duras y reprimido por fuerzas policiales.

Woodstock fue la guinda de la torta, ésa que confirmó que sí era posible otra forma de vivir y de crear, siendo felices y un poco más libres. De eso celebramos 40 años, aunque la realidad del mundo actual nos quiera decir lo contrario.


65 Comentarios para “Woodstock: a 40 años”

Deja un comentario